La Carta de Porto Alegre formaliza la alianza para combatir la propagación del VIH en Rio Grande do Sul.
- Marcelo Matusiak PlayPress
- hace 1 día
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Durante InfectoTchê se presentó un documento liderado por la Sociedad de Infectología de Rio Grande do Sul, que reúne a la sociedad civil, gestores y entidades médicas en torno a la prevención, el diagnóstico precoz y el tratamiento.
La propagación del VIH en Rio Grande do Sul exige una respuesta coordinada, continua y basada en la evidencia. Con este fin, la Sociedad de Infectología de Rio Grande do Sul (SGI) formalizó y entregó, este sábado 23 de mayo, durante InfectoTchê 2026, la Carta de Porto Alegre, documento que consolida la Alianza de Rio Grande do Sul para la Lucha contra el VIH. Este movimiento reúne a la sociedad civil, administradores públicos, departamentos municipales de salud y entidades médicas en torno a estrategias para ampliar el acceso a la prevención, el diagnóstico y el tratamiento.
La iniciativa, liderada por SGI, con el apoyo de la Asociación Médica de Rio Grande do Sul (AMRIGS), surge en un contexto que mantiene al estado en alerta. Datos del Ministerio de Salud muestran que Porto Alegre sigue estando entre los territorios con mayores desafíos relacionados con el VIH y el SIDA en el país. En un boletín anterior, la capital de Rio Grande do Sul apareció con el índice compuesto más alto entre las capitales, considerando indicadores como detección, mortalidad y transmisión en niños menores de cinco años. En 2024, Porto Alegre registró la tasa de mortalidad por SIDA más alta de Brasil, con 12 muertes por cada 100.000 habitantes, aproximadamente tres veces el promedio nacional, según una encuesta publicada en el Boletín Epidemiológico sobre el VIH y el SIDA 2025 del Ministerio de Salud.
Entre los datos que refuerzan la urgencia del problema, estudios recientes publicados por JAMA Network indican que hasta 1 de cada 18 jóvenes de entre 18 y 25 años en Porto Alegre vive con el VIH, lo que pone de relieve el mayor riesgo en este grupo de edad y la necesidad de estrategias más eficaces para la prevención, las pruebas y la atención continua.
El presidente de la Sociedad de Infectología de Rio Grande do Sul, Dimas Alexandre Kliemann, destacó que afrontar el VIH implica responsabilidad colectiva, pero también fortalecer la autonomía individual. Según él, la sociedad actual tiene acceso a información, prevención, pruebas, tratamiento y diversas estrategias de atención, lo que permite a cada persona tomar mejores decisiones sobre su salud y protección.
“La lucha contra el VIH no puede depender únicamente de un equipo o de acciones aisladas. Hoy contamos con todos los elementos para que cada persona pueda protegerse. Quizás este sea el momento de empoderar a cada individuo, ya que vivimos en un mundo más individualizado, pero también podemos aprovecharlo para la prevención. Cada persona tiene derecho a elegir cómo quiere cuidarse, y esta es también una forma de afrontar la epidemia”, afirmó Dimas Alexandre Kliemann.
La propuesta se estructura en torno a dos frentes principales. El primero es la ampliación de las pruebas universales y periódicas, con diagnóstico precoz e inicio inmediato del tratamiento. Esta medida es fundamental para reducir las complicaciones, mejorar la calidad de vida de las personas que viven con el VIH y disminuir la transmisión del virus. El segundo frente es la ampliación de la prevención combinada, que incluye el acceso a la profilaxis preexposición (PrEP) oral y a la PrEP inyectable de acción prolongada, así como acciones educativas, seguimiento clínico y estrategias dirigidas a las poblaciones más vulnerables.
La Carta de Porto Alegre también propone que la lucha contra el VIH se entienda como una responsabilidad compartida. El mensaje central es integrar los servicios de salud, profesionales de diferentes especialidades, gestores, organizaciones sociales e instituciones científicas en una red capaz de acoger, orientar, diagnosticar, tratar y monitorear a las personas de forma continua.
El presidente de la Sociedad Brasileña de Enfermedades Infecciosas (SBI), Ricardo Díaz, destacó la importancia de mantener el VIH y el SIDA en la agenda pública, científica e institucional. Según él, ante las crisis sanitarias, el cambio climático y los nuevos desafíos para la salud, el tema suele perder relevancia, lo que compromete los avances en prevención, diagnóstico y atención.
“Intentamos mantener el VIH y el SIDA en la agenda porque este tema se pierde fácilmente en los debates. En 45 años de lucha contra la enfermedad, hemos visto surgir nuevas emergencias, como pandemias, el calentamiento global, la hepatitis y otras amenazas para la salud pública. Pero, mientras no haya un esfuerzo permanente para mantener el VIH y el SIDA como prioridad, no podremos lograr el progreso necesario. Ese es nuestro objetivo”, declaró Ricardo Díaz.
Alberto Duarte, representante del Grupo de Apoyo para la Prevención del SIDA (GAPA) y de la sociedad civil, advirtió sobre el impacto de la reducción de la información y las campañas de prevención sobre el VIH y el SIDA. Subrayó que la falta de acceso a los servicios de salud y a las políticas públicas afecta de manera desproporcionada a las poblaciones históricamente marginadas, incrementando el riesgo de infección, diagnóstico tardío, enfermedad y muerte.
“Las campañas de información han cesado, y esto tiene una consecuencia directa en la prevención. Al inicio de la epidemia, se hablaba de muerte civil, porque la sociedad decretaba la exclusión de las personas con VIH/SIDA incluso antes de su muerte física. Hoy, esta muerte civil persiste cuando las poblaciones negras, mestizas, marginadas y pobres, así como las personas homosexuales, transgénero y travestis, las personas sin hogar, los consumidores de drogas y la población carcelaria, siguen careciendo de un acceso adecuado a los servicios de salud y otras políticas públicas. Esta carencia conlleva contagio, diagnóstico tardío, enfermedad y muerte”, afirmó Alberto Duarte.
La directora del Departamento de Gestión de Hospitales Estatales (DGHE) de la Secretaría de Salud del Estado de Rio Grande do Sul (SES-RS) y representante del Gobierno del Estado de RS, Letícia Ikeda, destacó que la lucha contra el VIH debe ir más allá de la respuesta biomédica, teniendo en cuenta las vulnerabilidades sociales, los contextos de vida y la necesidad de una acción integrada entre los diferentes sectores.
«La epidemia del VIH no es simplemente una guerra contra un agente etiológico. Quienes llevan tiempo trabajando en la atención, la prevención y la asistencia saben que hablamos de algo mucho más importante que el virus. Es un problema que trasciende el ámbito biomédico y el propio sector sanitario, porque implica vulnerabilidades, políticas públicas y un compromiso colectivo», afirmó Letícia Ikeda.
La formalización tuvo lugar durante el último día de InfectoTchê 2026, uno de los principales encuentros científicos sobre enfermedades infecciosas en la Región Sur. La iniciativa se presenta como un movimiento abierto y colaborativo, cuyo objetivo es situar a las personas en el centro de la respuesta al VIH, promover la equidad en el acceso, fortalecer la atención continua y ampliar la integración entre la salud pública, el sector privado, las sociedades médicas y la sociedad civil.
El presidente de AMRIGS, Dr. Gerson Junqueira Jr., destacó que abordar el VIH requiere la integración de las especialidades médicas, los administradores públicos y las entidades representativas. Afirmó que la Carta de Porto Alegre surgió como resultado de un esfuerzo colectivo, impulsado por la SGI, con el objetivo de ampliar la prevención, el diagnóstico y la atención en Rio Grande do Sul.
“Esta movilización surgió de una inquietud expresada por la Sociedad de Infectología de Rio Grande do Sul y su presidente, Dimas Kliemann. AMRIGS (Asociación de Profesionales Médicos de Rio Grande do Sul) asumió la función de reunir a otras sociedades médicas, ya que el VIH debe abordarse de manera transversal, involucrando proctología, ginecología, urología, pediatría, dermatología, reumatología, medicina familiar y comunitaria, medicina interna y muchas otras áreas. La Carta de Porto Alegre simboliza esta unión y también la búsqueda de apoyo institucional del Gobierno del Estado, la Secretaría de Salud del Estado, la Secretaría Municipal de Salud de Porto Alegre, FAMURS (Federación de Municipios de Rio Grande do Sul) y otras entidades, para que el manifiesto se transforme en acciones reales en favor de la población”, declaró el Dr. Gerson Junqueira Jr.
Texto completo de la Carta de Porto Alegre - Alianza de Rio Grande do Sul para la Lucha contra el VIH
Nosotros, el pueblo de Rio Grande do Sul, profesionales de la salud, activistas, administradores públicos, entidades médicas, organizaciones sociales y ciudadanos comprometidos con la vida, nos unimos para decir que ya no aceptaremos que el VIH robe futuros, amplíe las desigualdades y silencie a la gente en Rio Grande do Sul.
Vivimos en un estado caracterizado por la solidaridad, el coraje y la capacidad de reconstrucción. Con este mismo espíritu, elegimos enfrentar una epidemia que aún afecta a miles de familias, especialmente a las más vulnerables debido a los prejuicios, la desinformación y las dificultades para acceder a la atención médica. Sabemos que nadie gana esta batalla solo. El VIH no puede ser enfrentado con miedo, prejuicios o indiferencia. Debe ser enfrentado con ciencia, aceptación, unidad y humanidad.
Hoy, la ciencia nos ofrece herramientas capaces de cambiar el rumbo de esta epidemia. Contamos con los medios para ampliar las pruebas a toda la población, garantizando un diagnóstico precoz y un acceso rápido al tratamiento. Tenemos la posibilidad de ampliar la prevención combinada, que incluye el uso de preservativos, educación sanitaria, PrEP oral y PrEP inyectable de larga duración. Sabemos que las personas en tratamiento con carga viral indetectable no transmiten el VIH. Sabemos que salvar vidas depende del acceso, la información y la atención continua.
Por lo tanto, hemos asumido algunos compromisos fundamentales en conjunto:
• Proporcionar información de calidad y combatir el estigma relacionado con el VIH.
• Ampliar las pruebas universales y el diagnóstico precoz en todo el estado.
• Garantizar un acceso amplio, digno y descentralizado a la PrEP oral e inyectable.
• Reforzar el tratamiento inmediato y continuo para todas las personas que viven con el VIH.
• Promover una atención humanitaria, libre de discriminación y prejuicios.
• Integrar a la sociedad civil, los servicios de salud, las universidades, las entidades médicas y los gestores públicos en una respuesta colectiva.
• Escuchar y acoger a las personas que viven con el VIH, reconociendo su dignidad, su voz y sus derechos.
Creemos que ninguna persona debe ser definida por un diagnóstico. Cada vida importa. Toda persona merece atención, respeto y la oportunidad de vivir plenamente. La lucha contra el VIH no es solo responsabilidad de la medicina ni de los gobiernos, sino de todos nosotros.
La Carta de Porto Alegre nació como un llamado a la acción y la esperanza. Un compromiso colectivo del pueblo de Rio Grande do Sul con la vida, la ciencia y el futuro. Porque solo unidos podremos transformar la realidad del VIH en Rio Grande do Sul.
Y porque nadie puede quedarse atrás.
Escrito por: Marcelo Matusiak






















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